El placer está en buscar, no en encontrar
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- Autores | Baormos
Autores A B C D E F G H I J K L M N Ñ O P Q R S T U V X Y Z C Cabrera Morales, Pavel Cruz Cañas, Emilio Cruz Tenorio, Jair E Eguiza Delgado, Leonardo F Flores Rivera, Mateo G García González, Nahomi Leticia H Hurtado Cobo, Esaú L Lara Jauffred, Jimena López Ángeles, Alberto López Ángeles, Dana M Munguía Herrera, Camila Macías Cabrera, José Santiago P Peralta Neria, Eric Fernando Pérez Sánchez, Francisco R Rosales Cortés, Ramiro S Silva Ángel, Cecilia Y Yáñez Pérez, Camila Samanta Autores A B C D E F G H I J K L M N Ñ O P Q R S T U V W X Y Z Y Yáñez Pérez, Camila Samanta C Cabrera Morales, Pavel Cruz Cañas, Emilio Cruz Tenorio, Jair E Eguiza Delgado, Leonardo F Flores Rivera, Mateo G García González, Nahomi Leticia L Lara Jauffred, Jimena López Ángeles, Alberto López Ángeles, Dana M Macías Cabrera, José Santiago Munguía Herrera, Camila R Rosales Cortés, Ramiro S Silva Ángel, Cecilia P Peralta Neria, Eric Fernando Pérez Sánchez, Francisco T Trejo, Elisa H Hurtado Cobo, Esaú
- Camila Munguía Herrera | Baormos
Camila Munguía Herrera México, 2008. Cursa la Licenciatura en Arte y Diseño en la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional Autónoma de México. Estudió el bachillerato en la Escuela Nacional Preparatoria Plantel 5 "José Vasconcelos". Camila Munguía Herrera México, 2008. Cursa la Licenciatura en Arte y Diseño en la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional Autónoma de México. Estudió el bachillerato en la Escuela Nacional Preparatoria Plantel 5 "José Vasconcelos".
- Elisa Trejo García | Baormos
Perfil del autor Mateo Flores Rivera. Lee sus ensayos, crónicas y toda su creación literaria en Baormos, revista cultural y académica trimestral en México. Elisa Trejo García México, 2006. Estudia la licenciatura en Sociología por la Universidad Nacional de México. COLABORACIONES Elisa Trejo Cuando el afecto se diluye entre pixeles 001.01.26 | Ensayo Elisa Trejo García Moscú, 1892-Yelábuga, 1941. Fue poeta; abandonó la URSS en 1922 debido a que su esposo era miembro del Ejército Blanco, que luchó contra los soviéticos. Regresaron en 1939 y fueron perseguidos por el régimen estalinista. En 1941, a causa de la invasión nazi, fue evacuada a Yelábuga, donde puso fin a su vida. COLABORACIONES Elisa Trejo García Cuando el afecto se diluye entre pixeles 001.01.26 | Ensayo ↙
- Sobre la neutralidad del artista | Baormos
Sobre la neutralidad del artista Instituto de Investigación 28 Ensayo Leer en PDF ↙ Volumen 1: Número 1 Publicado: Agosto 24, 2026 Add paragraph text. Click “Edit Text” to update the font, size and more. To change and reuse text themes, go to Site Styles. Referencias Referencias Notas Notas Cómo citar Instituto de Investigación 28. (2026). Sobre la neutralidad del artista . Revista Baormos, 1(1), página inicial-página final. Link Créditos de imagen C. e. a. Leer en PDF Sobre la neutralidad del artista Instituto de Investigación 28 Ensayo Volumen 1: Número 1 Publicado: Agosto 24, 2026 Leer en PDF ↙ En centurias anteriores, se usaba el lacre sellado para impedir que las cartas de personas importantes fueran abiertas por manos desautorizadas. En el siglo XX, en cambio, las cartas personales iban cerradas y engomadas porque estaban destinadas. Este tipo de epístolas establecían una relación afectiva, formaban un vínculo. Por su parte, las cartas comerciales son, incluso ahora, impersonales, mucho más llenas de fórmulas, pero van al grano. Económicas y directas, aunque también siguen la fórmula del nombre del destinatario a la cabeza. El receptor suele recibir un tratamiento peculiar: desde el primer renglón se le indica que es objeto de nuestro respeto y reconocimiento: Querida María, Estimado señor Pérez, Muy señor mío. Luego viene un párrafo protocolario de buenos deseos: Espero que te encuentres bien en compañía de tus seres queridos. Y apenas entonces empieza la carta. Una vez desarrollado el núcleo del mensaje, la misiva concluye con otra norma de rigor: la despedida, que en la jerga comercial acuña frases de increíble retórica: Sin más por el momento, le reitero las seguridades de mi más distinguida consideración. Mientras que las cartas personales contienen la expresión del deseo vivo de volver a ver a la persona, de volver a besarla, tocarla, sentirla. Y por último el remate: tuyo por siempre, Por mi raza hablará el espíritu o atentamente: firma. Después hay que tomar un sobre, lamer la goma, cerrarlo, escribir el remitente en la orilla superior izquierda y el destinatario en el centro. Luego llega el momento de pegar la estampilla (otra vez, lamerla antes), esa pequeñísima obra de arte encargada para celebrar descubrimientos, efemérides, momentos festivos, o conmemorar ocasiones funestas o personalidades de estadistas más o menos ego-centrados. Finalmente, se deposita la carta en el buzón o se lleva a la oficina de correos para certificarla y enviarla. Pero puede ocurrir cualquier cosa. La correspondencia se pierde con enorme facilidad. Una vez depositado en el buzón de correo, el frágil envoltorio de papel inicia un periplo. Puede tardar semanas o meses en llegar a su destino, depende del clima, de la situación geopolítica, de la efectividad de la burocracia, del estado de los caminos, de las piernas del cartero, del azar repetido en cada paso. La gente escribe cartas porque las necesita. La gente espera semanas y meses y, a veces, espera inútilmente. La carta se perdió en alguno de los puntos. El timbre no pagó la tarifa necesaria. La dirección estaba mal o la letra era ilegible o el destinatario se cambió de casa y no dejó sus señas. O hubo un naufragio, un incendio, un terremoto, una guerra o una sublevación. Que llegara la carta en tiempo y forma era un milagro. El correo, que ahora está en vías de extinción al sustituirlo por el correo electrónico, por el WhatsApp, por el teléfono, transportaba prodigios. En el siglo pasado, hubo profesionales de la escritura de cartas. Había manuales que incluían modelos para toda ocasión. Las misivas pueden ser sumamente informativas, o sólo expresar la inmensa nostalgia que nos produce una ausencia, o mantener la ficción de la familia entre personas separadas por las guerras, los exilios, las migraciones. En los manuales de cartas amorosas, hay ejemplos para iniciar, continuar, pausar o terminar con una relación de la manera más pacífica posible. El mensaje se escribía mediante recetas bien estudiadas que los profesionales conocían a la perfección. En la Ciudad de México, la gente que no sabía leer y escribir recurría a los evangelistas de Santo Domingo en busca de auxilio. Mediante las epístolas se concertaban matrimonios, se cerraban negocios, se determinaban destinos. La gente cuidaba con esmero el arte de escribir cartas y las guardaba. Mi abuelo conservaba en una carpeta la correspondencia recibida y las copias al carbón de las misivas que envió a España de manera regular durante todo el exilio y hasta la muerte de las personas correspondientes. No sé qué ocurrió con esas cartas. La mayoría se pierden en las mudanzas o por la firme voluntad de los deudos de hacer limpieza de los restos. Se pierden porque tienen un interés individual, particular, temporal y relativo. Además, porque la mayor parte de la gente que tuvo correspondencia durante el siglo pasado o los anteriores no necesariamente estaba pensando en la sobrevivencia de esos textos coyunturales, situacionales, de lenguajes cifrados, de contextos perdidos. La gente no tan común ni tan corriente, esto es, las personas que adquieren alguna celebridad intelectual, artística, política, histórica, si acaso conservan sus cartas, corren el riesgo de la intromisión indiscreta de quienes pretenden reconstruir sus vidas mediante la búsqueda y organización de sus archivos. De esa manera, nos enteramos a posteriori de cosas que quizá nadie quería que supiéramos: quejas, lamentos, infidelidades, reclamos, confabulaciones, mentiras, fraudes. Pequeñas tragedias que producen insomnio en quienes las protagonizan, aunque en realidad las vidas privadas que compartimos en las misivas son más bien planas e intrascendentes, llenas de detalles nimios que sólo adquieren interés cuando sus personajes se vuelven famosos. A veces las cartas de gente famosa se publican como parte de su obra intelectual o como testimonio de vidas tormentosas. Otras veces se resguardan en archivos y hace falta portar credenciales académicas para consultarlas. Las colecciones de misivas que se vuelven libros y están al alcance de todo público tienen interés en la medida en que tienden puentes entre ideas, permiten descifrar personalidades o simplemente están deliciosamente escritas (como las de Rosario Castellanos a Ricardo Guerra). Las que están conservadas en las bibliotecas requieren de la curiosidad de quienes pretenden reconstruir vidas más o menos enigmáticas en biografías más o menos autorizadas (como la imprescindible La reina de espadas de Jazmina Barrera sobre Elena Garro). Referencias Referencias Notas Notas Cómo citar Instituto de Investigación 28. (2026). Sobre la neutralidad del artista . Revista Baormos, 1(1), página inicial-página final. Link Créditos de imagen 2024. Sin título. Leer en PDF
- Leonardo Eguiza Delgado | Baormos
Perfil del autor Leonardo Eguiza Delgado. Lee sus ensayos, artículos y toda su creación literaria en Baormos, revista cultural y académica trimestral en México. Leonardo Eguiza Delgado Nació en México en 2006, estudia la Licenciatura en Administración Pública en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México. En la Escuela Nacional Preparatoria Plantel 6 "Antonio Caso" cursó el nivel bachillerato. Leonardo Eguiza Delgado Nació en México en 2006, estudia la Licenciatura en Administración Pública en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México. En la Escuela Nacional Preparatoria Plantel 6 "Antonio Caso" cursó el nivel bachillerato.
- Los billonarios nos salvarán: Hailmary, ciencia ficción capitalista | Baormos
Los billonarios nos salvarán: Hailmary, ciencia ficción capitalista Jimena Lara Jauffred Videoensayo Volumen 1: Número 1 Publicado: Mayo 26, 2026 Los billonarios nos salvarán: Hailmary, ciencia ficción capitalista Jimena Lara Jauffred Publicado: Mayo 0, 2026 Videoensayo Volumen 1: Número 1
- Sabor a victoria | Baormos
Sabor a victoria Nahomi Leticia García González Ensayo Leer en PDF ↙ Volumen 1: Número 1 Publicado: Agosto 24, 2026 Hay días en los que no llegamos ni siquiera al saludo o al cruce de miradas / que son capaces de llevarme a ese mundo sereno, / porque usted me parece esa realidad tan linda, con labios sabor a victoria / capaces de convertir en humo estos restos de soledad en mi boca. Quiero tomarle de la mano, quiero palparle la piel como si sólo tuviera un instante, / quiero abandonar esta noche insegura y plagada de dolor en mi boca por tanto callarme / que su letra parece ser del color del cielo y todas las calles tienen sus / ojos. Quiero decirle que ya nada me importa, sólo su piel teñida de un oasis / del que busco un insaciable trago. Esta noche prefiero tener la valentía de ser honesta y reconocer que le miro como se le / mira a un milagro al que se le espera a través de los pasillos de verdades a medias, / porque ya lo considero tan parte de mí que todos los caminos acaban en su puerta y / estas palabras no pueden expresar más que narcisismo. Ya no le encuentro sentido a toda esta libertad si no tengo sus caricias, pues la sombra / de todo lo que existe para mí le pertenece. Me es imposible encontrar un lugar en mi ser / en el que no haya memorias de su cuerpo y la salvación que significa probar el / sabor a victoria de esos poros suyos que parecen sufrir al tacto. Sí, le mentí cada vez que lo miré a los ojos y negué que su paseo por la habitación / lo vuelve en un laberinto en el que anhelo perderme para nunca encontrar salida, / sólo deseo que en cada rincón del mismo me encuentre con un tropiezo que se parezca / a usted, que parezca tener ese sabor a victoria. Referencias Referencias Notas Notas Cómo citar García, L. (2026). Sabor a victoria . Revista Baormos, 1(1), página inicial-página final. Link Créditos de imagen C. e. a. Leer en PDF Sabor a victoria Nahomi Leticia García González Ensayo Volumen 1: Número 1 Publicado: Agosto 24, 2026 Leer en PDF ↙ Hay días en los que no llegamos ni siquiera al saludo o al cruce de miradas / que son capaces de llevarme a ese mundo sereno, / porque usted me parece esa realidad tan linda, con labios sabor a victoria / capaces de convertir en humo estos restos de soledad en mi boca. Quiero tomarle de la mano, quiero palparle la piel como si sólo tuviera un instante, / quiero abandonar esta noche insegura y plagada de dolor en mi boca por tanto callarme / que su letra parece ser del color del cielo y todas las calles tienen sus / ojos. Quiero decirle que ya nada me importa, sólo su piel teñida de un oasis / del que busco un insaciable trago. Esta noche prefiero tener la valentía de ser honesta y reconocer que le miro como se le / mira a un milagro al que se le espera a través de los pasillos de verdades a medias, / porque ya lo considero tan parte de mí que todos los caminos acaban en su puerta y / estas palabras no pueden expresar más que narcisismo. Ya no le encuentro sentido a toda esta libertad si no tengo sus caricias, pues la sombra / de todo lo que existe para mí le pertenece. Me es imposible encontrar un lugar en mi ser / en el que no haya memorias de su cuerpo y la salvación que significa probar el / sabor a victoria de esos poros suyos que parecen sufrir al tacto. Sí, le mentí cada vez que lo miré a los ojos y negué que su paseo por la habitación / lo vuelve en un laberinto en el que anhelo perderme para nunca encontrar salida, / sólo deseo que en cada rincón del mismo me encuentre con un tropiezo que se parezca / a usted, que parezca tener ese sabor a victoria. Referencias Referencias Notas Notas Cómo citar García González, L. (2026). Sabor a victoria . Revista Baormos, 1(1), página inicial-página final. Link Créditos de imagen 2024. Sin título. Leer en PDF
- Yukio Mishima y James Dean: lo bello debería morir joven | Baormos
Yukio Mishima y James Dean: lo bello debería morir joven Emilio Cruz Cañas Ensayo Leer en PDF ↙ Volumen 1: Número 1 Publicado: Agosto 24, 2026 El actor estadounidense James Dean (Fairmount, Indiana, 1931-1955) inmortalizó su leyenda al morir una tarde en California mientras conducía su Porsche 550 Spyder, al que había bautizado como “Little Bastard” (pequeño bastardo). —— Oscar Wilde, en su novela El retrato de Dorian Gray, escribió: “A veces, sin embargo, una tragedia que posee elementos de belleza artística se cruza en nuestras vidas. Si esos elementos de belleza son reales, todo apela, simplemente, a nuestro sentido del efecto dramático. De repente, descubrimos que ya no somos los actores, sino los espectadores de la obra. O más bien, que somos ambas cosas” (Wilde, p. 89). —— La muerte de James Dean es, en muchos sentidos, más significativa que su vida y obra. Esos breves segundos de una muerte violenta lo elevaron no solo al estatus de leyenda, sino también al de un símbolo cuasi religioso. La violencia en su muerte representa, paradójicamente, una forma de belleza suprema. —— El accidente automovilístico, con su aura casi futurista, otorgó a Dean una eterna juventud. No perseguía la muerte, pero tampoco le temía; estaba dispuesto a coquetear con ella, y esa audacia encarna el esteticismo de la rebeldía. Los jóvenes de todas las generaciones se identifican con las sensibilidades de James Dean, un ícono religioso de la juventud. El culto a su muerte despierta los sentimientos más puros de la adolescencia: la rebeldía y el rechazo a lo establecido. Creer que la violencia es intrínsecamente maligna o que una muerte prematura es indeseable son síntomas de una mentalidad que carece de belleza. En la figura de James Dean, los jóvenes encuentran refugio, pues sus emociones, aunque simples, resuenan universalmente: la pureza moral, la amabilidad y una vida impregnada de fantasías. Es el amor adolescente que solo se siente en su máxima expresión cuando es bello, inspirando a vivir el presente con una intensidad emocional desbordante, despreocupándose del futuro, una inquietud reservada para las almas envejecidas. —— Dean mismo lo expresó: “Sueña como si vivieras para siempre. Vive como si murieras mañana” (Bast, p. 123). Esta filosofía de alienación constante dio origen a un culto formado por jóvenes de espíritu. —— Yukio Mishima, aborda la figura de Dean, comparándolo con Alejandro Magno, quien ordenó esculpir estatuas que lo representaran eternamente a los veintiún años, consciente de que su destino era morir joven y bello (habría sido un horror que Alejandro envejeciera y tuviera que contemplar, en su ocaso, el reflejo de lo que alguna vez fue.) El recuerdo, según Mishima, es un veneno silencioso pero letal para el espíritu. La nostalgia y la melancolía son enfermedades de los débiles y los que carecen de belleza. —— Oscar Wilde lo expresó con claridad: “La gente dice a veces que la belleza es solo superficial. Tal vez así sea. Pero, al menos, no es tan superficial como el pensamiento. Para mí, la belleza es la maravilla de las maravillas. Solo la gente muy superficial no juzga por las apariencias. El verdadero misterio del mundo está en lo visible, no en lo invisible” (Wilde, p. 24). —— Mishima escribió la novela Star mientras actuaba como yakuza en la película Afraid to Die (1960), interpretando un rol que evocaba al estilo de Alain Delon. La novela narra la vida de Rikio, un joven actor de 23 años, similar a la edad de Dean (24), que también interpreta a un yakuza en una película. Rikio se enamora de su coprotagonista, Kayo, pero lo que destaca en la comparación con Dean es la figura del fanático que lo persigue; Takeo, un admirador obsesionado hasta el punto de pedirle su ropa interior. Rikio es, sin duda, un retrato de James Dean, reflejando su constante alienación, como se aprecia en la siguiente cita (pido disculpas si la traducción no es completamente fiel, ya que la novela no cuenta con traducción al castellano al momento de escribir el presente ensayo): “El formato era siempre el mismo: solo, frente a un fondo blanco. Los cines cortaban mi cuerpo con una sierra y lo pegaban en láminas de madera contrachapada fuera de las salas. En los días de viento, no había nada peor que pasar por un cine en las afueras y verme tirado boca abajo en la acera” (Mishima, p. 62). —— Bajo esta cita podemos comparar el desinterés de Dean por su propia imagen pública. Es difícil imaginar a una estrella con ojeras o el cabello desaliñado. Como señala Mishima, “Dean no era un Adonis ni un Antinoo”. Su belleza —aunque era innegablemente atractivo—, residía en su indiferencia melancólica hacia la vida, como cuando dejó plantado a Warner, en el estreno de Al Este del Edén para viajar a Nueva York. —— Nieve de primavera, la primera novela de El mar de la fertilidad, cierra con esta línea: “Dos días después de llegar a Tokio, Kiyoaki Matsugae moría a la edad de veinte años” (Mishima, p. 421). —— Esta relación de altibajos recuerda la que James Dean tuvo con Pier Angeli, de quien estaba profundamente enamorado, pero cuya relación terminó por la intervención de la madre de Angeli, que la llevó a casarse con el músico Vic Damone. Al igual que Kiyoaki, Dean comprendió demasiado tarde que había perdido a su amor, pero se resistía a dejarla ir. En la novela, Satoko es forzada a abortar el hijo que espera de Kiyoaki para preservar el honor de las familias Matsugae y Ayakura. Tras esta pérdida, Satoko ingresa a un convento budista, se rapa y jura castidad perpetua, negándose volver a ver a Kiyoaki. Este, desesperado por recuperarla, muere a los veinte años, no sin antes confesar a Honda: “Acabo de tener un sueño. La volveré a ver. Lo sé. Junto a las cascadas” (Mishima, p. 420). Fuentes Bast, W. (2006). Surviving James Dean. Barricade Books. Dalton, D. (2001). James Dean: The Mutant King. Chicago Review Press. Mishima, Y. (2018). Star (S. Bett, Trans.). New Directions. Mishima, Y. (1969/1990). Spring Snow (M. Gallagher, Trans.). Vintage International. Saint-Exupéry, A. de. (2000). The Little Prince (R. Howard, Trans.). Harcourt. Wilde, O. (2003). The Picture of Dorian Gray. Penguin Classics. Mishima, Y. (2019, 29 de abril). Yukio Mishima on the beautiful death of James Dean: Novelists, however, should avoid dying young. Literary Hub. https://lithub.com/yukio-mishima-on-the-beautiful-death-of-james-dean/ Notas Notas Créditos de imagen 2024. Sin título. Leer en PDF Yukio Mishima y James Dean: lo bello debería morir joven Emilio Cruz Cañas Ensayo Volumen 1: Número 1 Publicado: Agosto 24, 2026 Leer en PDF ↙ El actor estadounidense James Dean (Fairmount, Indiana, 1931-1955) inmortalizó su leyenda al morir una tarde en California mientras conducía su Porsche 550 Spyder, al que había bautizado como “Little Bastard” (pequeño bastardo). —— Oscar Wilde, en su novela El retrato de Dorian Gray, escribió: “A veces, sin embargo, una tragedia que posee elementos de belleza artística se cruza en nuestras vidas. Si esos elementos de belleza son reales, todo apela, simplemente, a nuestro sentido del efecto dramático. De repente, descubrimos que ya no somos los actores, sino los espectadores de la obra. O más bien, que somos ambas cosas” (Wilde, p. 89). —— La muerte de James Dean es, en muchos sentidos, más significativa que su vida y obra. Esos breves segundos de una muerte violenta lo elevaron no solo al estatus de leyenda, sino también al de un símbolo cuasi religioso. La violencia en su muerte representa, paradójicamente, una forma de belleza suprema. —— El accidente automovilístico, con su aura casi futurista, otorgó a Dean una eterna juventud. No perseguía la muerte, pero tampoco le temía; estaba dispuesto a coquetear con ella, y esa audacia encarna el esteticismo de la rebeldía. Los jóvenes de todas las generaciones se identifican con las sensibilidades de James Dean, un ícono religioso de la juventud. El culto a su muerte despierta los sentimientos más puros de la adolescencia: la rebeldía y el rechazo a lo establecido. Creer que la violencia es intrínsecamente maligna o que una muerte prematura es indeseable son síntomas de una mentalidad que carece de belleza. En la figura de James Dean, los jóvenes encuentran refugio, pues sus emociones, aunque simples, resuenan universalmente: la pureza moral, la amabilidad y una vida impregnada de fantasías. Es el amor adolescente que solo se siente en su máxima expresión cuando es bello, inspirando a vivir el presente con una intensidad emocional desbordante, despreocupándose del futuro, una inquietud reservada para las almas envejecidas. —— Dean mismo lo expresó: “Sueña como si vivieras para siempre. Vive como si murieras mañana” (Bast, p. 123). Esta filosofía de alienación constante dio origen a un culto formado por jóvenes de espíritu. —— Yukio Mishima, aborda la figura de Dean, comparándolo con Alejandro Magno, quien ordenó esculpir estatuas que lo representaran eternamente a los veintiún años, consciente de que su destino era morir joven y bello (habría sido un horror que Alejandro envejeciera y tuviera que contemplar, en su ocaso, el reflejo de lo que alguna vez fue.) El recuerdo, según Mishima, es un veneno silencioso pero letal para el espíritu. La nostalgia y la melancolía son enfermedades de los débiles y los que carecen de belleza. —— James Dean permanece como un eterno adolescente. A casi un siglo de su nacimiento, nadie lo recuerda marchito, sino con su cabello dorado ondeando bajo el sol de California, un joven rebosante de vida, vestido con vaqueros y una icónica chaqueta roja. La fuente de la juventud no reside en la vida, sino en la muerte. Mishima lo expresó así: “Las condiciones para una muerte prematura son bastante difíciles: debes ser perfecto para el papel y, además, la casualidad debe desempeñar su parte para darle vida. James Dean es un ejemplo perfecto de ambos” (Mishima, p. 47). —— Yukio Mishima murió el 25 de noviembre de 1970, a los 45 años, cometiendo seppuku en un acto que respondía a los nobles ideales de su espíritu. Para él, la fealdad era intolerable, y con su sangre devolvió belleza a un mundo que, a su juicio, la había perdido. Los críticos más simplistas lo tildan de “loco” o “nacionalista” , pero estos son síntomas de una mentalidad incapaz de comprender la pureza de una muerte bella. A través de sus novelas y otras expresiones artísticas, Mishima no retrata el mundo, sino a sí mismo; es, a diferencia de otros escritores, un espejo. Desde Confesiones de una máscara hasta las aventuras de Honda en El mar de la fertilidad, su obra gira en torno a un tema central: la belleza. Para Mishima, la belleza reside en la nobleza de los actos, en el culto al cuerpo y su equilibrio con la pluma. La belleza es la consumación de la vida en su apogeo, pues solo así se lega una imagen pura, libre de las imperfecciones de la vejez. La muerte es la cura para la falta de acción. Así como el monje que fuma un cigarrillo mientras contempla el pabellón en llamas o el guerrero que se raja el estómago al alba, James Dean se inmoló en la belleza al estrellar su Porsche. —— Oscar Wilde lo expresó con claridad: “La gente dice a veces que la belleza es solo superficial. Tal vez así sea. Pero, al menos, no es tan superficial como el pensamiento. Para mí, la belleza es la maravilla de las maravillas. Solo la gente muy superficial no juzga por las apariencias. El verdadero misterio del mundo está en lo visible, no en lo invisible” (Wilde, p. 24). —— Mishima escribió la novela Star mientras actuaba como yakuza en la película Afraid to Die (1960), interpretando un rol que evocaba al estilo de Alain Delon. La novela narra la vida de Rikio, un joven actor de 23 años, similar a la edad de Dean (24), que también interpreta a un yakuza en una película. Rikio se enamora de su coprotagonista, Kayo, pero lo que destaca en la comparación con Dean es la figura del fanático que lo persigue; Takeo, un admirador obsesionado hasta el punto de pedirle su ropa interior. Rikio es, sin duda, un retrato de James Dean, reflejando su constante alienación, como se aprecia en la siguiente cita (pido disculpas si la traducción no es completamente fiel, ya que la novela no cuenta con traducción al castellano al momento de escribir el presente ensayo): “El formato era siempre el mismo: solo, frente a un fondo blanco. Los cines cortaban mi cuerpo con una sierra y lo pegaban en láminas de madera contrachapada fuera de las salas. En los días de viento, no había nada peor que pasar por un cine en las afueras y verme tirado boca abajo en la acera” (Mishima, p. 62). —— Bajo esta cita podemos comparar el desinterés de Dean por su propia imagen pública. Es difícil imaginar a una estrella con ojeras o el cabello desaliñado. Como señala Mishima, “Dean no era un Adonis ni un Antinoo”. Su belleza —aunque era innegablemente atractivo—, residía en su indiferencia melancólica hacia la vida, como cuando dejó plantado a Warner, en el estreno de Al Este del Edén para viajar a Nueva York. —— Los fanáticos de Rikio nos recuerdan a nosotros mismos: James Dean no es un actor más para admirar. ¿Quién admiraría a un actor que solo protagonizó tres películas? No, James Dean es una religión, un culto que exige la más viva pasión, la misma que nos lleva a venerar a Mishima: la muerte en belleza. Mishima describe a Dean así: “Tenía una sensibilidad sobresaliente, un comportamiento casi místico, el equilibrio de una bestia juvenil retorciéndose de angustia, un cierto encogimiento de hombros, como si le dolieran los brazos, y una sonrisa oscura y juvenil. Si Chance no hubiera sido tan rápida, todo se habría desvanecido mucho antes, porque Dean era actor y estrella de cine, en una profesión implacable. ¿Realmente podríamos esperar que los años venideros le prometieran la maduración gradual de un artista despreocupado? La única certeza era que, con el tiempo, habría sido contaminado” (Mishima, p. 70). —— Nieve de primavera, la primera novela de El mar de la fertilidad, cierra con esta línea: “Dos días después de llegar a Tokio, Kiyoaki Matsugae moría a la edad de veinte años” (Mishima, p. 421). —— Es imposible comparar a Dean y Mishima sin mencionar a Kiyoaki Matsugae, (personaje similar al también icónico Cal Trask, protagonista de la novela Al Este del Edén, escrita por John Steinbeck, y que James Dean interpretó en la película homónima, siendo su primer papel en la gran pantalla) el protagonista de esta obra. Aunque Honda, su amigo, es el hilo conductor de la tetralogía, Kiyoaki es su corazón. La historia transcurre en el Japón posterior a la guerra ruso-japonesa, a finales de la década de 1910. Kiyoaki, un joven aristócrata hijo de un marqués, vive guiado por sus impulsos y sensibilidades. Nieve de primavera es, ante todo, una historia de amistad, pues la relación entre Kiyoaki y Honda es profundamente conmovedora y se extiende a lo largo de los cuatro libros. Honda, que recuerda a Kiyoaki hasta su vejez, es comparable a Bill Bast, amigo de Dean, quien le dedicó numerosos escritos póstumos. Sin embargo, es más pertinente destacar la historia de amor de Kiyoaki con Satoko, una mujer tres años mayor que él. A los 21 años, Satoko permanece soltera por su amor hacia Kiyoaki, quien inicialmente se muestra indiferente. Solo cuando descubre que su padre ha arreglado un matrimonio entre Satoko y el príncipe Toin, Kiyoaki despierta a la pasión. —— Esta relación de altibajos recuerda la que James Dean tuvo con Pier Angeli, de quien estaba profundamente enamorado, pero cuya relación terminó por la intervención de la madre de Angeli, que la llevó a casarse con el músico Vic Damone. Al igual que Kiyoaki, Dean comprendió demasiado tarde que había perdido a su amor, pero se resistía a dejarla ir. En la novela, Satoko es forzada a abortar el hijo que espera de Kiyoaki para preservar el honor de las familias Matsugae y Ayakura. Tras esta pérdida, Satoko ingresa a un convento budista, se rapa y jura castidad perpetua, negándose volver a ver a Kiyoaki. Este, desesperado por recuperarla, muere a los veinte años, no sin antes confesar a Honda: “Acabo de tener un sueño. La volveré a ver. Lo sé. Junto a las cascadas” (Mishima, p. 420). —— Kiyoaki Matsugae muere en belleza, con la piel aún pálida y libre de arrugas, con un alma sensible. Muere por amor, un sentimiento que encarna la nobleza. Lo hermoso debe morir joven, como Kiyoaki, que al concluir su adolescencia se sacrificó por una causa noble. Los actos de un joven bello carecen de la fealdad de los pensamientos atormentados de los hombres maduros. Así como James Dean, que conducía desenfrenadamente por California y encontró, sin buscarla, una muerte en flor que lo convirtió en leyenda. James Dean amaba El principito de Antoine de Saint-Exupéry, y esta cita resume su esencia: “Solo con el corazón se puede ver claramente, lo que es esencial es invisible a los ojos” (Saint-Exupéry, 2000, p. 87). —— Tanto Mishima como Dean, a través de sus vidas, y sobre todo sus muertes, nos enseñan que la belleza reside en el impulso guiado por los nobles instintos propios de la juventud, y que es imperante morir cuando más se disfruta de ellos, pues un viejo enfrenta las carencias. LA REBELDÍA DESAFÍA AL TIEMPO —— El joven bello debe seguir su corazón. En un mundo sin héroes, aquel que se rebela, guiado ciegamente por sus impulsos, es digno de un culto, como Yukio Mishima y James Dean. Referencias Bast, W. (2006). Surviving James Dean. Barricade Books. Dalton, D. (2001). James Dean: The Mutant King. Chicago Review Press. Mishima, Y. (2018). Star (S. Bett, Trans.). New Directions. Mishima, Y. (1969/1990). Spring Snow (M. Gallagher, Trans.). Vintage International. Saint-Exupéry, A. de. (2000). The Little Prince (R. Howard, Trans.). Harcourt. Wilde, O. (2003). The Picture of Dorian Gray. Penguin Classics. Mishima, Y. (2019, 29 de abril). Yukio Mishima on the beautiful death of James Dean: Novelists, however, should avoid dying young. Literary Hub. https://lithub.com/yukio-mishima-on-the-beautiful-death-of-james-dean/ Add paragraph text. Click “Edit Text” to update the font, size and more. To change and reuse text themes, go to Site Styles. El actor estadounidense James Dean (Fairmount, Indiana, 1931-1955) inmortalizó su leyenda al morir una tarde en California mientras conducía su Porsche 550 Spyder, al que había bautizado como “Little Bastard” (pequeño bastardo). —— Oscar Wilde, en su novela El retrato de Dorian Gray, escribió: “A veces, sin embargo, una tragedia que posee elementos de belleza artística se cruza en nuestras vidas. Si esos elementos de belleza son reales, todo apela, simplemente, a nuestro sentido del efecto dramático. De repente, descubrimos que ya no somos los actores, sino los espectadores de la obra. O más bien, que somos ambas cosas” (Wilde, p. 89). —— La muerte de James Dean es, en muchos sentidos, más significativa que su vida y obra. Esos breves segundos de una muerte violenta lo elevaron no solo al estatus de leyenda, sino también al de un símbolo cuasi religioso. La violencia en su muerte representa, paradójicamente, una forma de belleza suprema. —— El accidente automovilístico, con su aura casi futurista, otorgó a Dean una eterna juventud. No perseguía la muerte, pero tampoco le temía; estaba dispuesto a coquetear con ella, y esa audacia encarna el esteticismo de la rebeldía. Los jóvenes de todas las generaciones se identifican con las sensibilidades de James Dean, un ícono religioso de la juventud. El culto a su muerte despierta los sentimientos más puros de la adolescencia: la rebeldía y el rechazo a lo establecido. Creer que la violencia es intrínsecamente maligna o que una muerte prematura es indeseable son síntomas de una mentalidad que carece de belleza. En la figura de James Dean, los jóvenes encuentran refugio, pues sus emociones, aunque simples, resuenan universalmente: la pureza moral, la amabilidad y una vida impregnada de fantasías. Es el amor adolescente que solo se siente en su máxima expresión cuando es bello, inspirando a vivir el presente con una intensidad emocional desbordante, despreocupándose del futuro, una inquietud reservada para las almas envejecidas. —— Dean mismo lo expresó: “Sueña como si vivieras para siempre. Vive como si murieras mañana” (Bast, p. 123). Esta filosofía de alienación constante dio origen a un culto formado por jóvenes de espíritu. —— Yukio Mishima, aborda la figura de Dean, comparándolo con Alejandro Magno, quien ordenó esculpir estatuas que lo representaran eternamente a los veintiún años, consciente de que su destino era morir joven y bello (habría sido un horror que Alejandro envejeciera y tuviera que contemplar, en su ocaso, el reflejo de lo que alguna vez fue.) El recuerdo, según Mishima, es un veneno silencioso pero letal para el espíritu. La nostalgia y la melancolía son enfermedades de los débiles y los que carecen de belleza. —— Oscar Wilde lo expresó con claridad: “La gente dice a veces que la belleza es solo superficial. Tal vez así sea. Pero, al menos, no es tan superficial como el pensamiento. Para mí, la belleza es la maravilla de las maravillas. Solo la gente muy superficial no juzga por las apariencias. El verdadero misterio del mundo está en lo visible, no en lo invisible” (Wilde, p. 24). —— Mishima escribió la novela Star mientras actuaba como yakuza en la película Afraid to Die (1960), interpretando un rol que evocaba al estilo de Alain Delon. La novela narra la vida de Rikio, un joven actor de 23 años, similar a la edad de Dean (24), que también interpreta a un yakuza en una película. Rikio se enamora de su coprotagonista, Kayo, pero lo que destaca en la comparación con Dean es la figura del fanático que lo persigue; Takeo, un admirador obsesionado hasta el punto de pedirle su ropa interior. Rikio es, sin duda, un retrato de James Dean, reflejando su constante alienación, como se aprecia en la siguiente cita (pido disculpas si la traducción no es completamente fiel, ya que la novela no cuenta con traducción al castellano al momento de escribir el presente ensayo): “El formato era siempre el mismo: solo, frente a un fondo blanco. Los cines cortaban mi cuerpo con una sierra y lo pegaban en láminas de madera contrachapada fuera de las salas. En los días de viento, no había nada peor que pasar por un cine en las afueras y verme tirado boca abajo en la acera” (Mishima, p. 62). —— Bajo esta cita podemos comparar el desinterés de Dean por su propia imagen pública. Es difícil imaginar a una estrella con ojeras o el cabello desaliñado. Como señala Mishima, “Dean no era un Adonis ni un Antinoo”. Su belleza —aunque era innegablemente atractivo—, residía en su indiferencia melancólica hacia la vida, como cuando dejó plantado a Warner, en el estreno de Al Este del Edén para viajar a Nueva York. —— Nieve de primavera, la primera novela de El mar de la fertilidad, cierra con esta línea: “Dos días después de llegar a Tokio, Kiyoaki Matsugae moría a la edad de veinte años” (Mishima, p. 421). —— Esta relación de altibajos recuerda la que James Dean tuvo con Pier Angeli, de quien estaba profundamente enamorado, pero cuya relación terminó por la intervención de la madre de Angeli, que la llevó a casarse con el músico Vic Damone. Al igual que Kiyoaki, Dean comprendió demasiado tarde que había perdido a su amor, pero se resistía a dejarla ir. En la novela, Satoko es forzada a abortar el hijo que espera de Kiyoaki para preservar el honor de las familias Matsugae y Ayakura. Tras esta pérdida, Satoko ingresa a un convento budista, se rapa y jura castidad perpetua, negándose volver a ver a Kiyoaki. Este, desesperado por recuperarla, muere a los veinte años, no sin antes confesar a Honda: “Acabo de tener un sueño. La volveré a ver. Lo sé. Junto a las cascadas” (Mishima, p. 420). Add paragraph text. Click “Edit Text” to update the font, size and more. To change and reuse text themes, go to Site Styles. El actor estadounidense James Dean (Fairmount, Indiana, 1931-1955) inmortalizó su leyenda al morir una tarde en California mientras conducía su Porsche 550 Spyder, al que había bautizado como “Little Bastard” (pequeño bastardo). —— Oscar Wilde, en su novela El retrato de Dorian Gray, escribió: “A veces, sin embargo, una tragedia que posee elementos de belleza artística se cruza en nuestras vidas. Si esos elementos de belleza son reales, todo apela, simplemente, a nuestro sentido del efecto dramático. De repente, descubrimos que ya no somos los actores, sino los espectadores de la obra. O más bien, que somos ambas cosas” (Wilde, p. 89). —— La muerte de James Dean es, en muchos sentidos, más significativa que su vida y obra. Esos breves segundos de una muerte violenta lo elevaron no solo al estatus de leyenda, sino también al de un símbolo cuasi religioso. La violencia en su muerte representa, paradójicamente, una forma de belleza suprema. —— El accidente automovilístico, con su aura casi futurista, otorgó a Dean una eterna juventud. No perseguía la muerte, pero tampoco le temía; estaba dispuesto a coquetear con ella, y esa audacia encarna el esteticismo de la rebeldía. Los jóvenes de todas las generaciones se identifican con las sensibilidades de James Dean, un ícono religioso de la juventud. El culto a su muerte despierta los sentimientos más puros de la adolescencia: la rebeldía y el rechazo a lo establecido. Creer que la violencia es intrínsecamente maligna o que una muerte prematura es indeseable son síntomas de una mentalidad que carece de belleza. En la figura de James Dean, los jóvenes encuentran refugio, pues sus emociones, aunque simples, resuenan universalmente: la pureza moral, la amabilidad y una vida impregnada de fantasías. Es el amor adolescente que solo se siente en su máxima expresión cuando es bello, inspirando a vivir el presente con una intensidad emocional desbordante, despreocupándose del futuro, una inquietud reservada para las almas envejecidas. —— Dean mismo lo expresó: “Sueña como si vivieras para siempre. Vive como si murieras mañana” (Bast, p. 123). Esta filosofía de alienación constante dio origen a un culto formado por jóvenes de espíritu. —— Yukio Mishima, aborda la figura de Dean, comparándolo con Alejandro Magno, quien ordenó esculpir estatuas que lo representaran eternamente a los veintiún años, consciente de que su destino era morir joven y bello (habría sido un horror que Alejandro envejeciera y tuviera que contemplar, en su ocaso, el reflejo de lo que alguna vez fue.) El recuerdo, según Mishima, es un veneno silencioso pero letal para el espíritu. La nostalgia y la melancolía son enfermedades de los débiles y los que carecen de belleza. —— Oscar Wilde lo expresó con claridad: “La gente dice a veces que la belleza es solo superficial. Tal vez así sea. Pero, al menos, no es tan superficial como el pensamiento. Para mí, la belleza es la maravilla de las maravillas. Solo la gente muy superficial no juzga por las apariencias. El verdadero misterio del mundo está en lo visible, no en lo invisible” (Wilde, p. 24). —— Mishima escribió la novela Star mientras actuaba como yakuza en la película Afraid to Die (1960), interpretando un rol que evocaba al estilo de Alain Delon. La novela narra la vida de Rikio, un joven actor de 23 años, similar a la edad de Dean (24), que también interpreta a un yakuza en una película. Rikio se enamora de su coprotagonista, Kayo, pero lo que destaca en la comparación con Dean es la figura del fanático que lo persigue; Takeo, un admirador obsesionado hasta el punto de pedirle su ropa interior. Rikio es, sin duda, un retrato de James Dean, reflejando su constante alienación, como se aprecia en la siguiente cita (pido disculpas si la traducción no es completamente fiel, ya que la novela no cuenta con traducción al castellano al momento de escribir el presente ensayo): “El formato era siempre el mismo: solo, frente a un fondo blanco. Los cines cortaban mi cuerpo con una sierra y lo pegaban en láminas de madera contrachapada fuera de las salas. En los días de viento, no había nada peor que pasar por un cine en las afueras y verme tirado boca abajo en la acera” (Mishima, p. 62). —— Bajo esta cita podemos comparar el desinterés de Dean por su propia imagen pública. Es difícil imaginar a una estrella con ojeras o el cabello desaliñado. Como señala Mishima, “Dean no era un Adonis ni un Antinoo”. Su belleza —aunque era innegablemente atractivo—, residía en su indiferencia melancólica hacia la vida, como cuando dejó plantado a Warner, en el estreno de Al Este del Edén para viajar a Nueva York. —— Nieve de primavera, la primera novela de El mar de la fertilidad, cierra con esta línea: “Dos días después de llegar a Tokio, Kiyoaki Matsugae moría a la edad de veinte años” (Mishima, p. 421). —— Esta relación de altibajos recuerda la que James Dean tuvo con Pier Angeli, de quien estaba profundamente enamorado, pero cuya relación terminó por la intervención de la madre de Angeli, que la llevó a casarse con el músico Vic Damone. Al igual que Kiyoaki, Dean comprendió demasiado tarde que había perdido a su amor, pero se resistía a dejarla ir. En la novela, Satoko es forzada a abortar el hijo que espera de Kiyoaki para preservar el honor de las familias Matsugae y Ayakura. Tras esta pérdida, Satoko ingresa a un convento budista, se rapa y jura castidad perpetua, negándose volver a ver a Kiyoaki. Este, desesperado por recuperarla, muere a los veinte años, no sin antes confesar a Honda: “Acabo de tener un sueño. La volveré a ver. Lo sé. Junto a las cascadas” (Mishima, p. 420). Notas Notas Cómo citar Cruz Cañas, E. (2026). Yukio Mishima y James Dean: lo bello debería morir joven . Revista Baormos, 1(1), página inicial-página final. Link Cómo citar Cruz Cañas, E. (2026). Yukio Mishima y James Dean: lo bello debería morir joven . Revista Baormos, 1(1), página inicial-página final. Link Créditos de imagen C. e. a. Leer en PDF
- Normatividad | Baormos
Nuestra normatividad Misión Crear una comunidad donde el conocimiento, la creación y el pensamiento crítico se encuentren para comprender el presente e imaginar nuevos horizontes. Baormos entiende la edición como una práctica capaz de abrir conversaciones, cuestionar certezas y generar ideas que contribuyan a transformar la manera en que habitamos e interpretamos el mundo. Objetivos Consolidar un espacio editorial que integre investigación, creación artística y reflexión crítica. Publicar contenidos originales que aporten nuevas perspectivas sobre los desafíos sociales, culturales, científicos y humanísticos de nuestro tiempo. Promover el intercambio de ideas entre distintas disciplinas, generaciones y comunidades de conocimiento. Impulsar formatos y lenguajes editoriales innovadores que amplíen las formas de producir y comunicar conocimiento. Fortalecer una comunidad de autores, lectores y colaboradores comprometida con una cultura del diálogo, la ética y el acceso abierto al conocimiento. Contribuir a la construcción de un pensamiento colectivo que inspire nuevas formas de comprender e intervenir en la realidad. Estructura La organización editorial de Revista Baormos se integrará por: Una Dirección. Un Comité Editorial que será el órgano encargado de la gestión editorial y del seguimiento de las colaboraciones. Comprenderá la revisión editorial preliminar de los trabajos recibidos, la verificación del cumplimiento de las normas editoriales, la comunicación con las personas autoras, la integración de observaciones derivadas de los procesos de evaluación y la coordinación de las etapas de corrección de estilo, edición y maquetación. La Edición en Jefe será ocupada por la Dirección. Un Comité Científico que será el órgano consultivo responsable de fortalecer el rigor académico de la revista. Asesorará a la Dirección y al Comité Editorial en asuntos académicos, proponer especialistas externos para los procesos de evaluación, contribuir al desarrollo institucional de la revista y promover el cumplimiento de estándares nacionales e internacionales de calidad editorial. Periodicidad Baormos es una revista de publicación trimestral. La revista publica cuatro números al año y podrá emitir convocatorias temáticas de acuerdo con las necesidades editoriales de cada número. Acceso abierto y gratuidad Baormos es una revista de acceso abierto. Todos los contenidos publicados podrán consultarse, descargarse y compartirse de manera gratuita. La revista no cobra cuotas por recepción, evaluación, procesamiento editorial o publicación de colaboraciones. Asimismo, la publicación de una colaboración no genera remuneración económica para las personas autoras. Proc eso editorial Baormos es una revista académica y cultural dedicada a la producción, difusión y divulgación de conocimiento. En congruencia con esta vocación interdisciplinaria, las colaboraciones recibidas son sometidas a procesos de evaluación acordes con sus características académicas, críticas, artísticas y culturales. La recepción de una colaboración no implica compromiso alguno de publicación. Primera etapa. Revisión editorial preliminar Toda colaboración recibida será revisada inicialmente por la Dirección y el Comité Editorial con el propósito de verificar: Su pertinencia respecto a la línea editorial de la revista. Su originalidad y relevancia intelectual, académica, artística y cultural. El cumplimiento de los criterios editoriales. La calidad general de la escritura, argumentación o propuesta creativa. El respeto a los principios éticos e integridad académica. La Dirección y el Comité Editorial podrán no aceptar aquellas colaboraciones que no cumplan con estos criterios. Segunda etapa. Evaluación especializada A. Literatura científica Serán sometidas a evaluación por pares bajo la modalidad de doble ciego. La Dirección y el Comité Editorial, con apoyo del Comité Científico, designarán a dos especialistas externos con experiencia en la temática correspondiente. La identidad de las personas autoras y evaluadoras permanecerá en anonimato durante todo el proceso de evaluación. En caso de discrepancia sustancial entre ambos dictámenes, la Dirección y el Comité Editorial podrán solicitar una tercera evaluación a una persona especialista externa. B. Literatura crítica y C. Literatura artística Serán sometidas a evaluación colegiada. La Dirección y el Comité Editorial remitirán cada colaboración a dos especialistas del Comité Científico o externos afines a la temática abordada, quienes emitirán correcciones, recomendaciones y propuestas orientadas a fortalecer la calidad, originalidad y pertinencia del escrito. La Dirección y el Comité Editorial integrarán las observaciones recibidas y mantendrán la comunicación con la persona autora durante el proceso. La identidad de las personas autoras y evaluadoras permanecerá en anonimato durante todo el proceso de evaluación. D. Visuales Las obras visuales serán seleccionadas mediante un proceso de curaduría realizado por la Dirección y el Comité Editorial o por un comité curatorial designado para cada convocatoria. La evaluación atenderá a la calidad artística y técnica de la obra, la solidez de su propuesta conceptual, su originalidad, la pertinencia respecto de la línea editorial y su capacidad para establecer un diálogo significativo con los problemas, sensibilidades y formas de creación contemporáneas. Tercera etapa. Resolución editorial Con base en las evaluaciones recibidas y en la recomendación del Comité Editorial, la Dirección emitirá la resolución final correspondiente. Las resoluciones posibles serán: Aceptada. Aceptada con sugerencias.* Aceptada condicionada a modificaciones. No aceptada. Cuando una colaboración sea Aceptada condicionada a modificaciones, la persona autora deberá remitir una nueva versión dentro del plazo establecido por la revista. Cuando una colaboración sea Aceptada con sugerencias, la persona autora podrá o no, según lo decida, remitir una nueva versión dentro del plazo establecido por la revista. * Resolución no aplicable al tipo A. Literatura científica. Cuarta etapa. Edición y publicación Las colaboraciones aceptadas ingresarán a las etapas de corrección de estilo y maquetación. Durante este proceso, la Dirección y el Comité Editorial podrán solicitar modificaciones formales, precisiones o aclaraciones adicionales con el fin de garantizar la calidad editorial de la publicación. La versión final de cada colaboración será aprobada por la Dirección y el Comité Editorial antes de su publicación. Principios de evaluación Revista Baormos tiene la convicción de que la producción de conocimiento adopta formas diversas y complementarias. Sus procesos de evaluación buscan promover el rigor intelectual, la calidad argumentativa, creatividad, pertinencia cultural y el diálogo interdisciplinario. La revista reconoce que la investigación académica, crítica, divulgación, dramaturgia, obra audiovisual, arte y fotografía; constituyen maneras legítimas de producción de conocimiento, cada una con criterios de evaluación acordes con sus características. Toda evaluación se realizará bajo los principios de imparcialidad, confidencialidad, integridad académica, respeto a la diversidad de perspectivas y compromiso con la construcción colectiva del conocimiento. Cesión de derechos La publicación de una colaboración en Baormos estará sujeta a la firma de una Carta de Cesión de Derechos en Exclusividad a favor de la revista. Mediante este documento la persona autora autorizará a Baormos la reproducción, edición, publicación, comunicación pública, distribución y difusión de la colaboración en formatos impresos, electrónicos o digitales, así como su incorporación en bases de datos, repositorios, índices, sistemas de información, plataformas académicas y demás medios de consulta o preservación presentes y futuros. Una vez publicada la colaboración, la persona autora recibirá el hipervínculo correspondiente para su consulta, descarga y difusión. Política de privacidad Revista Baormos es responsable de recabar sus datos personales así como del tratamiento de los mismos, los cuales serán protegidos conforme a lo dispuesto por los artículos 6º, Base A, 16, segundo párrafo, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 3º, fracción XXXIII, 4º, 16, 17, 18, 48, 49; y 51, 52, 85, 86, 89 fracciones III, IV, y V, 94 al 119, 130 y 131 de la Ley General de Protección de Datos Personales en Posesión de Sujetos Obligados, publicada en el DOF el 26 de enero de 2017. Baormos reconoce la importancia de proteger la privacidad y los datos personales de las personas que participan en sus actividades editoriales. La presente política establece los principios que rigen la recopilación, uso, almacenamiento y protección de la información proporcionada por personas autoras, especialistas externos, integrantes de los órganos editoriales y usuarios del sitio web de la revista. El uso del sitio web de Baormos y la participación en cualquiera de sus procesos editoriales implica la aceptación de esta Política de Privacidad. Declaración de conflicto de intereses Baormos entiende por conflicto de intereses cualquier situación personal, profesional, académica, institucional o económica susceptible de comprometer la imparcialidad de un proceso editorial o de evaluación. Las personas autoras deberán informar cualquier circunstancia que pueda constituir un conflicto de intereses relacionado con la colaboración presentada. Del mismo modo, las personas especialistas externas deberán abstenerse de participar en la evaluación de colaboraciones respecto de las cuales mantengan relaciones que puedan afectar su objetividad. Toda situación relacionada con un posible conflicto de intereses será analizada por la Dirección y el Comité Editorial, determinando las medidas pertinentes para garantizar la transparencia e integridad del proceso editorial. Nuestra normatividad Misión Crear una comunidad donde el conocimiento, la creación y el pensamiento crítico se encuentren para comprender el presente e imaginar nuevos horizontes. Baormos entiende la edición como una práctica capaz de abrir conversaciones, cuestionar certezas y generar ideas que contribuyan a transformar la manera en que habitamos e interpretamos el mundo. Objetivos Consolidar un espacio editorial que integre investigación, creación artística y reflexión crítica. Publicar contenidos originales que aporten nuevas perspectivas sobre los desafíos sociales, culturales, científicos y humanísticos de nuestro tiempo. Promover el intercambio de ideas entre distintas disciplinas, generaciones y comunidades de conocimiento. Impulsar formatos y lenguajes editoriales innovadores que amplíen las formas de producir y comunicar conocimiento. Fortalecer una comunidad de autores, lectores y colaboradores comprometida con una cultura del diálogo, la ética y el acceso abierto al conocimiento. Contribuir a la construcción de un pensamiento colectivo que inspire nuevas formas de comprender e intervenir en la realidad. Estructura La organización editorial de Revista Baormos se integrará por: Una Dirección. Un Comité Editorial que será el órgano encargado de la gestión editorial y del seguimiento de las colaboraciones. Comprenderá la revisión editorial preliminar de los trabajos recibidos, la verificación del cumplimiento de las normas editoriales, la comunicación con las personas autoras, la integración de observaciones derivadas de los procesos de evaluación y la coordinación de las etapas de corrección de estilo, edición y maquetación. La Edición en Jefe será ocupada por la Dirección. Un Comité Científico que será el órgano consultivo responsable de fortalecer el rigor académico de la revista. Asesorará a la Dirección y al Comité Editorial en asuntos académicos, proponer especialistas externos para los procesos de evaluación, contribuir al desarrollo institucional de la revista y promover el cumplimiento de estándares nacionales e internacionales de calidad editorial. Periodicidad Baormos es una revista de publicación trimestral. La revista publica cuatro números al año y podrá emitir convocatorias temáticas de acuerdo con las necesidades editoriales de cada número. Acceso abierto y gratuidad Baormos es una revista de acceso abierto. Todos los contenidos publicados podrán consultarse, descargarse y compartirse de manera gratuita. La revista no cobra cuotas por recepción, evaluación, procesamiento editorial o publicación de colaboraciones. Asimismo, la publicación de una colaboración no genera remuneración económica para las personas autoras. Pro ceso editorial Baormos es una revista académica y cultural dedicada a la producción, difusión y divulgación de conocimiento. En congruencia con esta vocación interdisciplinaria, las colaboraciones recibidas son sometidas a procesos de evaluación acordes con sus características académicas, críticas, artísticas y culturales. La recepción de una colaboración no implica compromiso alguno de publicación. Primera etapa. Revisión editorial preliminar Toda colaboración recibida será revisada inicialmente por la Dirección y el Comité Editorial con el propósito de verificar: Su pertinencia respecto a la línea editorial de la revista. Su originalidad y relevancia intelectual, académica, artística y cultural. El cumplimiento de los criterios editoriales. La calidad general de la escritura, argumentación o propuesta creativa. El respeto a los principios éticos e integridad académica. La Dirección y el Comité Editorial podrán no aceptar aquellas colaboraciones que no cumplan con estos criterios. Segunda etapa. Evaluación especializada A. Literatura científica Serán sometidas a evaluación por pares bajo la modalidad de doble ciego. La Dirección y el Comité Editorial, con apoyo del Comité Científico, designarán a dos especialistas externos con experiencia en la temática correspondiente. La identidad de las personas autoras y evaluadoras permanecerá en anonimato durante todo el proceso de evaluación. En caso de discrepancia sustancial entre ambos dictámenes, la Dirección y el Comité Editorial podrán solicitar una tercera evaluación a una persona especialista externa. B. Literatura crítica y C. Literatura artística Serán sometidas a evaluación colegiada. La Dirección y el Comité Editorial remitirán cada colaboración a dos especialistas del Comité Científico o externos afines a la temática abordada, quienes emitirán correcciones, recomendaciones y propuestas orientadas a fortalecer la calidad, originalidad y pertinencia del escrito. La Dirección y el Comité Editorial integrarán las observaciones recibidas y mantendrán la comunicación con la persona autora durante el proceso. La identidad de las personas autoras y evaluadoras permanecerá en anonimato durante todo el proceso de evaluación. D. Visuales Las obras visuales serán seleccionadas mediante un proceso de curaduría realizado por la Dirección y el Comité Editorial o por un comité curatorial designado para cada convocatoria. La evaluación atenderá a la calidad artística y técnica de la obra, la solidez de su propuesta conceptual, su originalidad, la pertinencia respecto de la línea editorial y su capacidad para establecer un diálogo significativo con los problemas, sensibilidades y formas de creación contemporáneas. Tercera etapa. Resolución editorial Con base en las evaluaciones recibidas y en la recomendación del Comité Editorial, la Dirección emitirá la resolución final correspondiente. Las resoluciones posibles serán: Aceptada. Aceptada con sugerencias.* Aceptada condicionada a modificaciones. No aceptada. Cuando una colaboración sea Aceptada condicionada a modificaciones , la persona autora deberá remitir una nueva versión dentro del plazo establecido por la revista. Cuando una colaboración sea Aceptada con sugerencias , la persona autora podrá o no, según lo decida, remitir una nueva versión dentro del plazo establecido por la revista. * Resolución no aplicable al tipo A. Literatura científica. Cuarta etapa. Edición y publicación Las colaboraciones aceptadas ingresarán a las etapas de corrección de estilo y maquetación. Durante este proceso, la Dirección y el Comité Editorial podrán solicitar modificaciones formales, precisiones o aclaraciones adicionales con el fin de garantizar la calidad editorial de la publicación. La versión final de cada colaboración será aprobada por la Dirección y el Comité Editorial antes de su publicación. Principios de evaluación Revista Baormos tiene la convicción de que la producción de conocimiento adopta formas diversas y complementarias. Sus procesos de evaluación buscan promover el rigor intelectual, la calidad argumentativa, creatividad, pertinencia cultural y el diálogo interdisciplinario. La revista reconoce que la investigación académica, crítica, divulgación, dramaturgia, obra audiovisual, arte y fotografía; constituyen maneras legítimas de producción de conocimiento, cada una con criterios de evaluación acordes con sus características. Toda evaluación se realizará bajo los principios de imparcialidad, confidencialidad, integridad académica, respeto a la diversidad de perspectivas y compromiso con la construcción colectiva del conocimiento. Cesión de derechos La publicación de una colaboración en Baormos estará sujeta a la firma de una Carta de Cesión de Derechos en Exclusividad a favor de la revista. Mediante este documento la persona autora autorizará a Baormos la reproducción, edición, publicación, comunicación pública, distribución y difusión de la colaboración en formatos impresos, electrónicos o digitales, así como su incorporación en bases de datos, repositorios, índices, sistemas de información, plataformas académicas y demás medios de consulta o preservación presentes y futuros. Una vez publicada la colaboración, la persona autora recibirá el hipervínculo correspondiente para su consulta, descarga y difusión. Política de privacidad Revista Baormos es responsable de recabar sus datos personales así como del tratamiento de los mismos, los cuales serán protegidos conforme a lo dispuesto por los artículos 6º, Base A, 16, segundo párrafo, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 3º, fracción XXXIII, 4º, 16, 17, 18, 48, 49; y 51, 52, 85, 86, 89 fracciones III, IV, y V, 94 al 119, 130 y 131 de la Ley General de Protección de Datos Personales en Posesión de Sujetos Obligados, publicada en el DOF el 26 de enero de 2017. Baormos reconoce la importancia de proteger la privacidad y los datos personales de las personas que participan en sus actividades editoriales. La presente política establece los principios que rigen la recopilación, uso, almacenamiento y protección de la información proporcionada por personas autoras, especialistas externos, integrantes de los órganos editoriales y usuarios del sitio web de la revista. El uso del sitio web de Baormos y la participación en cualquiera de sus procesos editoriales implica la aceptación de esta Política de Privacidad. Declaración de conflicto de intereses Baormos entiende por conflicto de intereses cualquier situación personal, profesional, académica, institucional o económica susceptible de comprometer la imparcialidad de un proceso editorial o de evaluación. Las personas autoras deberán informar cualquier circunstancia que pueda constituir un conflicto de intereses relacionado con la colaboración presentada. Del mismo modo, las personas especialistas externas deberán abstenerse de participar en la evaluación de colaboraciones respecto de las cuales mantengan relaciones que puedan afectar su objetividad. Toda situación relacionada con un posible conflicto de intereses será analizada por la Dirección y el Comité Editorial, determinando las medidas pertinentes para garantizar la transparencia e integridad del proceso editorial.
- La Ciénaga | Baormos
La Ciénaga Dana López Ángeles Ensayo Leer en PDF ↙ Volumen 1: Número 1 Publicado: Agosto 24, 2026 Bailo entre las manos de las figuras amorfas / contenidas en la estructura de una oración mal / pronunciada, me gritan en una lengua que no / conozco y se desnudan al ritmo de la hoguera / ardiente. Me cuesta entender que soy tan suya como lo que / creo ser. Me cuesta creer que mi piel ha sido tejida / de entre sus cabellos, porque me arrebataron la / conciencia el día en que se durmieron. Las veo en los tiempos de sequía, entre las / fumarolas de incienso, el olor del desprecio del / hijo a su madre y en la ciénaga escondida que aún / atesora el breve recuerdo de sus cuerpos. Quizá en la muerte he de encontrarlas entre la / tierra. Puras y serenas, tomando el espacio que / siempre fue suyo, aquel que siempre les he / negado. Referencias Referencias Notas Notas Cómo citar López Ángeles, D. (2026). La Ciénaga . Revista Baormos, 1(1), página inicial-página final. Link Créditos de imagen C. e. a. Leer en PDF La Ciénaga Dana López Ángeles Ensayo Volumen 1: Número 1 Publicado: Agosto 24, 2026 Leer en PDF ↙ Bailo entre las manos de las figuras amorfas contenidas en la estructura de una oración mal pronunciada, me gritan en una lengua que no conozco y se desnudan al ritmo de la hoguera ardiente. Me cuesta entender que soy tan suya como lo que creo ser. Me cuesta creer que mi piel ha sido tejida de entre sus cabellos, porque me arrebataron la conciencia el día en que se durmieron. Las veo en los tiempos de sequía, entre las fumarolas de incienso, el olor del desprecio del hijo a su madre y en la ciénaga escondida que aún atesora el breve recuerdo de sus cuerpos. Quizá en la muerte he de encontrarlas entre la tierra. Puras y serenas, tomando el espacio que siempre fue suyo, aquel que siempre les he negado. Referencias Referencias Notas Notas Cómo citar López Ángeles, D. (2026). La Ciénaga . Revista Baormos, 1(1), página inicial-página final. Link Créditos de imagen 2024. Sin título. Leer en PDF
- Cecilia Silva Ángel | Baormos
Perfil del autor Mateo Flores Rivera. Lee sus ensayos, crónicas y toda su creación literaria en Baormos, revista cultural y académica trimestral en México. Cecilia Silva Ángel México, 2006. Estudia la licenciatura en Sociología por la Universidad Nacional de México. COLABORACIONES Cecilia Silva Ángel La política exterior mexicana ante el genocidio en Gaza 001.01.26 | Ensayo Cecilia Silva Ángel Moscú, 1892-Yelábuga, 1941. Fue poeta; abandonó la URSS en 1922 debido a que su esposo era miembro del Ejército Blanco, que luchó contra los soviéticos. Regresaron en 1939 y fueron perseguidos por el régimen estalinista. En 1941, a causa de la invasión nazi, fue evacuada a Yelábuga, donde puso fin a su vida. COLABORACIONES Cecilia Silva Ángel La política exterior mexicana ante el genocidio en Gaza 001.01.26 | Ensayo ↙
- La política exterior mexicana ante el genocidio en Gaza | Baormos
La política exterior mexicana ante el genocidio en Gaza Cecilia Silva Ángel Ensayo Leer en PDF ↙ Volumen 1: Número 1 Publicado: Agosto 24, 2026 Add paragraph text. Click “Edit Text” to update the font, size and more. To change and reuse text themes, go to Site Styles. Referencias Referencias Notas Notas Cómo citar Silva Ángel, C. (2026). La política exterior mexicana ante el genocidio en Gaza . Revista Baormos, 1(1), página inicial-página final. Link Créditos de imagen C. e. a. Leer en PDF La política exterior mexicana ante el genocidio en Gaza Cecilia Silva Ángel Ensayo Volumen 1: Número 1 Publicado: Agosto 24, 2026 Leer en PDF ↙ En centurias anteriores, se usaba el lacre sellado para impedir que las cartas de personas importantes fueran abiertas por manos desautorizadas. En el siglo XX, en cambio, las cartas personales iban cerradas y engomadas porque estaban destinadas. Este tipo de epístolas establecían una relación afectiva, formaban un vínculo. Por su parte, las cartas comerciales son, incluso ahora, impersonales, mucho más llenas de fórmulas, pero van al grano. Económicas y directas, aunque también siguen la fórmula del nombre del destinatario a la cabeza. El receptor suele recibir un tratamiento peculiar: desde el primer renglón se le indica que es objeto de nuestro respeto y reconocimiento: Querida María, Estimado señor Pérez, Muy señor mío. Luego viene un párrafo protocolario de buenos deseos: Espero que te encuentres bien en compañía de tus seres queridos. Y apenas entonces empieza la carta. Una vez desarrollado el núcleo del mensaje, la misiva concluye con otra norma de rigor: la despedida, que en la jerga comercial acuña frases de increíble retórica: Sin más por el momento, le reitero las seguridades de mi más distinguida consideración. Mientras que las cartas personales contienen la expresión del deseo vivo de volver a ver a la persona, de volver a besarla, tocarla, sentirla. Y por último el remate: tuyo por siempre, Por mi raza hablará el espíritu o atentamente: firma. Después hay que tomar un sobre, lamer la goma, cerrarlo, escribir el remitente en la orilla superior izquierda y el destinatario en el centro. Luego llega el momento de pegar la estampilla (otra vez, lamerla antes), esa pequeñísima obra de arte encargada para celebrar descubrimientos, efemérides, momentos festivos, o conmemorar ocasiones funestas o personalidades de estadistas más o menos ego-centrados. Finalmente, se deposita la carta en el buzón o se lleva a la oficina de correos para certificarla y enviarla. Pero puede ocurrir cualquier cosa. La correspondencia se pierde con enorme facilidad. Una vez depositado en el buzón de correo, el frágil envoltorio de papel inicia un periplo. Puede tardar semanas o meses en llegar a su destino, depende del clima, de la situación geopolítica, de la efectividad de la burocracia, del estado de los caminos, de las piernas del cartero, del azar repetido en cada paso. La gente escribe cartas porque las necesita. La gente espera semanas y meses y, a veces, espera inútilmente. La carta se perdió en alguno de los puntos. El timbre no pagó la tarifa necesaria. La dirección estaba mal o la letra era ilegible o el destinatario se cambió de casa y no dejó sus señas. O hubo un naufragio, un incendio, un terremoto, una guerra o una sublevación. Que llegara la carta en tiempo y forma era un milagro. El correo, que ahora está en vías de extinción al sustituirlo por el correo electrónico, por el WhatsApp, por el teléfono, transportaba prodigios. En el siglo pasado, hubo profesionales de la escritura de cartas. Había manuales que incluían modelos para toda ocasión. Las misivas pueden ser sumamente informativas, o sólo expresar la inmensa nostalgia que nos produce una ausencia, o mantener la ficción de la familia entre personas separadas por las guerras, los exilios, las migraciones. En los manuales de cartas amorosas, hay ejemplos para iniciar, continuar, pausar o terminar con una relación de la manera más pacífica posible. El mensaje se escribía mediante recetas bien estudiadas que los profesionales conocían a la perfección. En la Ciudad de México, la gente que no sabía leer y escribir recurría a los evangelistas de Santo Domingo en busca de auxilio. Mediante las epístolas se concertaban matrimonios, se cerraban negocios, se determinaban destinos. La gente cuidaba con esmero el arte de escribir cartas y las guardaba. Mi abuelo conservaba en una carpeta la correspondencia recibida y las copias al carbón de las misivas que envió a España de manera regular durante todo el exilio y hasta la muerte de las personas correspondientes. No sé qué ocurrió con esas cartas. La mayoría se pierden en las mudanzas o por la firme voluntad de los deudos de hacer limpieza de los restos. Se pierden porque tienen un interés individual, particular, temporal y relativo. Además, porque la mayor parte de la gente que tuvo correspondencia durante el siglo pasado o los anteriores no necesariamente estaba pensando en la sobrevivencia de esos textos coyunturales, situacionales, de lenguajes cifrados, de contextos perdidos. La gente no tan común ni tan corriente, esto es, las personas que adquieren alguna celebridad intelectual, artística, política, histórica, si acaso conservan sus cartas, corren el riesgo de la intromisión indiscreta de quienes pretenden reconstruir sus vidas mediante la búsqueda y organización de sus archivos. De esa manera, nos enteramos a posteriori de cosas que quizá nadie quería que supiéramos: quejas, lamentos, infidelidades, reclamos, confabulaciones, mentiras, fraudes. Pequeñas tragedias que producen insomnio en quienes las protagonizan, aunque en realidad las vidas privadas que compartimos en las misivas son más bien planas e intrascendentes, llenas de detalles nimios que sólo adquieren interés cuando sus personajes se vuelven famosos. A veces las cartas de gente famosa se publican como parte de su obra intelectual o como testimonio de vidas tormentosas. Otras veces se resguardan en archivos y hace falta portar credenciales académicas para consultarlas. Las colecciones de misivas que se vuelven libros y están al alcance de todo público tienen interés en la medida en que tienden puentes entre ideas, permiten descifrar personalidades o simplemente están deliciosamente escritas (como las de Rosario Castellanos a Ricardo Guerra). Las que están conservadas en las bibliotecas requieren de la curiosidad de quienes pretenden reconstruir vidas más o menos enigmáticas en biografías más o menos autorizadas (como la imprescindible La reina de espadas de Jazmina Barrera sobre Elena Garro). Referencias Referencias Notas Notas Cómo citar Silva Ángel, C. (2026). La política exterior mexicana ante el genocidio en Gaza . Revista Baormos, 1(1), página inicial-página final. Link Créditos de imagen 2024. Sin título. Leer en PDF
- Cuando el afecto se diluye entre pixeles | Baormos
Cuando el afecto se diluye entre pixeles Elisa Trejo García Ensayo Leer en PDF ↙ Volumen 1: Número 1 Publicado: Agosto 24, 2026 Desaparecer nunca había sido tan fácil. Antes el adiós requería de un coraje mínimo, o al menos del tiempo necesario para el olvido. Hoy, la evaporación se reduce a acciones simples; archivar un chat, silenciar una conversación, bloquear. Un par de toques y nos hemos borrado de la órbita de alguien. Esta inmediatez ha rediseñado por completo la arquitectura de nuestros vínculos. La ausencia ya no es la consecuencia dolorosa de una ruptura, sino una opción activa. No sabemos qué hacer con el silencio, porque el silencio ya no es natural sino es leído como rechazo. —— Esa facilidad de irse también ha redefinido el compromiso emocional. Si puedo desaparecer cuando algo me incomoda, ¿para qué sostener la incomodidad? Si puedo no contestar, ¿por qué afrontar la conversación? La inmediatez tecnológica eliminó la necesidad de elaborar los finales. Hemos aprendido a dosificar nuestra presencia como un bien escaso. Se nos vende como libertad, pero en la práctica, es una forma sutil y potente de control emocional. Nos hemos habituado a afectos que quedan en suspenso. Y en este proceso, la promesa de “estar” se ha vuelto frágil. Si todo puede terminar sin que palabra medie, ¿qué valor real tiene lo que nos atrevemos a decir? —— El silencio digital no es solo un vacío, es una respuesta que pesa. En un ecosistema donde la atención lo es todo, la indiferencia de no contestar se convierte en el mecanismo más sencillo de la deserción. No hace falta confrontar o debatir. Solo dejar que el otro interprete el final, o la falta de él. Quizá por ello muchos eligen este camino sin la incomodidad de un cierre formal. Pero esta aparente pulcritud deja rastros invisibles. No existe un protocolo de duelo para una conversación que simplemente se detuvo. —— Convertir la desaparición en una forma de autoprotección es también una tendencia. A veces no hay intención de dañar, solo un profundo cansancio o el miedo a la intimidad real. Pero el efecto final persiste: la ruptura unilateral de un lazo. Y en esta lógica tan instantánea, la posibilidad de irse se ha vuelto tan cotidiana que hemos olvidado la profundidad de la elección de quedarse. Tal vez lo que sentimos hoy no sea simple melancolía, sino un agotamiento más complejo, el de sostener vínculos que se diluyen en el mutismo mientras nos rodean presencias intermitentes. Referencias Referencias Notas Notas Cómo citar Trejo, E. (2026). Cuando el afecto se diluye entre pixeles . Revista Baormos, 1(1), página inicial-página final. Link Créditos de imagen C. e. a. Leer en PDF Cuando el afecto se diluye entre pixeles Elisa Trejo García Ensayo Volumen 1: Número 1 Publicado: Agosto 24, 2026 Leer en PDF ↙ Desaparecer nunca había sido tan fácil. Antes el adiós requería de un coraje mínimo, o al menos del tiempo necesario para el olvido. Hoy, la evaporación se reduce a acciones simples; archivar un chat, silenciar una conversación, bloquear. Un par de toques y nos hemos borrado de la órbita de alguien. Esta inmediatez ha rediseñado por completo la arquitectura de nuestros vínculos. La ausencia ya no es la consecuencia dolorosa de una ruptura, sino una opción activa. No sabemos qué hacer con el silencio, porque el silencio ya no es natural sino es leído como rechazo. —— Esa facilidad de irse también ha redefinido el compromiso emocional. Si puedo desaparecer cuando algo me incomoda, ¿para qué sostener la incomodidad? Si puedo no contestar, ¿por qué afrontar la conversación? La inmediatez tecnológica eliminó la necesidad de elaborar los finales. Hemos aprendido a dosificar nuestra presencia como un bien escaso. Se nos vende como libertad, pero en la práctica, es una forma sutil y potente de control emocional. Nos hemos habituado a afectos que quedan en suspenso. Y en este proceso, la promesa de “estar” se ha vuelto frágil. Si todo puede terminar sin que palabra medie, ¿qué valor real tiene lo que nos atrevemos a decir? —— El silencio digital no es solo un vacío, es una respuesta que pesa. En un ecosistema donde la atención lo es todo, la indiferencia de no contestar se convierte en el mecanismo más sencillo de la deserción. No hace falta confrontar o debatir. Solo dejar que el otro interprete el final, o la falta de él. Quizá por ello muchos eligen este camino sin la incomodidad de un cierre formal. Pero esta aparente pulcritud deja rastros invisibles. No existe un protocolo de duelo para una conversación que simplemente se detuvo. —— Convertir la desaparición en una forma de autoprotección es también una tendencia. A veces no hay intención de dañar, solo un profundo cansancio o el miedo a la intimidad real. Pero el efecto final persiste: la ruptura unilateral de un lazo. Y en esta lógica tan instantánea, la posibilidad de irse se ha vuelto tan cotidiana que hemos olvidado la profundidad de la elección de quedarse. Tal vez lo que sentimos hoy no sea simple melancolía, sino un agotamiento más complejo, el de sostener vínculos que se diluyen en el mutismo mientras nos rodean presencias intermitentes. Referencias Referencias Notas Notas Cómo citar Trejo, E. (2026). Cuando el afecto se diluye entre pixeles . Revista Baormos, 1(1), página inicial-página final. Link Créditos de imagen 2024. Sin título. Leer en PDF
- Boletín | Baormos
Boletín Histórico 2026 Boletín Histórico de prensados 2026
- Número Uno | Baormos
Número uno de Baormos, revista cultural y académica trimestral en México: ensayo, artículo, cuento, crónica, poesía y entrevista. Febrero-Mayo de 2026. Número Uno 001.01.26 Agosto-Octubre Volumen 1: Número 1 PDF Dossier POPURRÍ pinacoteca CRÉDITOS EDITORIAL En estas páginas te proponemos una parranda que comienza un 31 de octubre por las calles de un Seúl donde todo el mundo va vestido con disfraces desternillantes. Antes de que amanezca, Elvira Liceaga te llevará a recorrer el Vive Latino, el festival Coachella y otros templos del rock en un éxtasis musical y colectivo. “¿Qué son esos escalofríos, esa piel de gallina, esa inquietud del cuerpo?”, se pregunta la autora tratando de describir lo que sentimos en los mejores conciertos. DOSSIER Camila Samanta Yáñez Pérez Génesis y metamorfosis de un ballet imperial 001.01.26 | Ensayo Mateo Flores Rivera Sobre la guerra y política en la historia contemporánea 001.01.26 | Ensayo Jair Cruz Tenorio Regalar la palabra también 001.01.26 | Ensayo Cecilia Silva Ángel La política exterior mexicana ante el genocidio en Gaza 001.01.26 | Ensayo Instituto de investigación 28 Sobre la neutralidad del artista 001.01.26 | Ensayo Elisa Trejo Cuando el afecto se diluye entre pixeles 001.01.26 | Ensayo Pavel Cabrera Morales Estos sueños soñados despiertos 001.01.26 | Ensayo Nahomi Leticia García González Sabor a victoria 001.01.26 | Poesía Eric Fernando Peralta Neria The Lamb as Effigy y la imposición de una lengua legítima 001.01.26 | Ensayo Dana López Ángeles La Ciénaga 001.01.26 | Poesía Alberto López Ángeles El lenguaje jurídico: la barrera de la justicia en México 001.01.26 | Ensayo Mateo Flores Rivera Donde la muerte no existe 001.01.26 | Cuento Emilio Cruz Cañas Yukio Mishima y James Dean: lo bello debería morir joven 001.01.26 | Ensayo Ramiro Rosales En onda 001.01.26 | Cuento José Santiago Macías Cabrera La cánida desaparición 001.01.26 | Poesía Francisco Pérez Sánchez Pellicer saluda al otoño 001.01.26 | Ensayo PINACOTECA POPURRÍ Los billonarios nos salvarán: Hailmary, ciencia ficción capitalista Jimena Lara Jauffred 001.01.26 | Videoensayo Platicamos de las cosas que surgen de la curiosidad. En nuestra plática ofrece un espacio donde los invitados e invitadas charlan como si estuvieran tomando un café. Cosas que no se han dicho y que sientan precedentes. Solo en Baormos. Celebramos nuestro número Uno publicando de nuestro archivo esta entrevista inédita, agradeciendo el apoyo que la Dra. Julieta Fierro Gossman le dio a la revista desde su planeación. Julieta Fierro Gossman En nuestra plática 000 Jair Cruz Tenorio 001.01.26 | Entrevista Platicamos de las cosas que surgen de la curiosidad. En nuestra plática ofrece un espacio donde los invitados e invitadas charlan como si estuvieran tomando un café. Cosas que no se han dicho y que sientan precedentes. Solo en Baormos. Celebramos nuestro número Uno publicando de nuestro archivo esta entrevista inédita, agradeciendo el apoyo que la Dra. Julieta Fierro Gossman le dio a la revista desde su planeación. Oryx y Crake: Zootecnia, biopolítica y el animal de la ciencia ficción Jimena Lara Jauffred 001.01.26 | Clase magistral Platicamos de las cosas que surgen de la curiosidad. En nuestra plática ofrece un espacio donde los invitados e invitadas charlan como si estuvieran tomando un café. Cosas que no se han dicho y que sientan precedentes. Solo en Baormos. Celebramos nuestro número Uno publicando de nuestro archivo esta entrevista inédita, agradeciendo el apoyo que la Dra. Julieta Fierro Gossman le dio a la revista desde su planeación. CRÉDITOS En estas páginas te proponemos una parranda que comienza un 31 de octubre por las calles de un Seúl donde todo el mundo va vestido con disfraces desternillantes. Antes de que amanezca, Elvira Liceaga te llevará a recorrer el Vive Latino, el festival Coachella y otros templos del rock en un éxtasis musical y colectivo. “¿Qué son esos escalofríos, esa piel de gallina, esa inquietud del cuerpo?”, se pregunta la autora tratando de describir lo que sentimos en los mejores conciertos. Luigi Amara te conducirá en su Cadillac convertible por las fiestas más memorables de la literatura, como las de El gran Gatsby o El maestro y Margarita, pasando por Alicia en el País de las Maravillas, El gatopardo y La señora Dalloway. Antes de que puedas recuperarte, Adrián Román te invitará a bailar por la Ciudad de México en diferentes épocas de la historia. Si lo que te gusta es el (neo)perreo, Mariana Ortiz es tu conecte perfecto. Su texto te hará entrar en un espacio donde la gente tiene aspecto de “artistas porno jugando a desafiarse con la ropa —menos es más— y con el maquillaje —más es mejor–”, una fiesta “hecha para lxs desentendidxs de la cultura pop, para marginadxs y rebeldes, para quienes viven sin miedo a decir que sí”. La brillante Rachele Airoldi te guiará por las callejuelas de Venecia, ataviada con una seductora máscara de papel maché. PDF Número Uno Agosto-Octubre 2026 Volumen 1: Número 1 001.01.26 PDF DOSSIER POPURRÍ PINACOTECA CRÉDITOS EDITORIAL En estas páginas te proponemos una parranda que comienza un 31 de octubre por las calles de un Seúl donde todo el mundo va vestido con disfraces desternillantes. Antes de que amanezca, Elvira Liceaga te llevará a recorrer el Vive Latino, el festival Coachella y otros templos del rock en un éxtasis musical y colectivo. “¿Qué son esos escalofríos, esa piel de gallina, esa inquietud del cuerpo?”, se pregunta la autora tratando de describir lo que sentimos en los mejores conciertos. Luigi Amara te conducirá en su Cadillac convertible por las fiestas más memorables de la literatura, como las de El gran Gatsby o El maestro y Margarita, pasando por Alicia en el País de las Maravillas, El gatopardo y La señora Dalloway. Antes de que puedas recuperarte, Adrián Román te invitará a bailar por la Ciudad de México en diferentes épocas de la historia. Si lo que te gusta es el (neo)perreo, Mariana Ortiz es tu conecte perfecto. DOSSIER Camila Samanta Yáñez Pérez Génesis y metamorfosis de un ballet imperial 001.01.26 | Ensayo ↙ Mateo Flores Rivera Sobre la guerra y política en la historia contemporánea 001.01.26 | Ensayo ↙ Jair Cruz Tenorio Regalar la palabra también 001.01.26 | Ensayo ↙ Nahomi Leticia García González Sabor a victoria 001.01.26 | Poesía ↙ Instituto de Investigación 28 Sobre la neutralidad del artista 001.01.26 | Ensayo ↙ Cecilia Silva Ángel La política exterior mexicana ante el genocidio en Gaza 001.01.26 | Ensayo ↙ Elisa Trejo García Cuando el afecto se diluye entre pixeles 001.01.26 | Ensayo ↙ Pavel Cabrera Morales Estos sueños soñados despiertos 001.01.26 | Ensayo ↙ Dana López Ángeles La Ciénaga 001.01.26 | Poesía ↙ Emilio Cruz Cañas Yukio Mishima y James Dean: lo bello debería morir joven 001.01.26 | Ensayo ↙ Alberto López Ángeles El lenguaje jurídico: la barrera de la justicia en México 001.01.26 | Ensayo ↙ Mateo Flores Rivera Donde la muerte no existe 001.01.26 | Cuento ↙ José Santiago Macías Cabrera La cánida desaparición 001.01.26 | Poesía ↙ Eric Fernando Peralta Neria The Lamb as Effigy y la imposición de una lengua legítima 001.01.26 | Ensayo ↙ Francisco Pérez Sánchez Pellicer saluda al otoño 001.01.26 | Ensayo ↙ Ramiro Rosales Cortés En onda 001.01.26 | Cuento ↙ POPURRÍ Los billonarios nos salvarán: Hailmary, ciencia ficción capitalista Jimena Lara Jauffred 001.01.26 | Videoensayo Normalmente, los MTV Unplugged son conciertos estrictamente acústicos, pero Soda Stereo tenía otra idea. Con los sintetizadores a pleno rendimiento, los argentinos interpretaron temas como “Pasos” y “Ángel Eléctrico”, aquí exuberantes en versiones que combinan guitarras acústicas y texturas electrónicas. “Ella usó mi cabeza como un revólver”, un tema de rock desatado. Julieta Fierro Gossman En nuestra plática 000 Jair Cruz Tenorio 001.01.26 | Entrevista Normalmente, los MTV Unplugged son conciertos estrictamente acústicos, pero Soda Stereo tenía otra idea. Con los sintetizadores a pleno rendimiento, los argentinos interpretaron temas como “Pasos” y “Ángel Eléctrico”, aquí exuberantes en versiones que combinan guitarras acústicas y texturas electrónicas. “Ella usó mi cabeza como un revólver”, un tema de rock desatado. Oryx y Crake: Zootecnia, biopolítica y el animal de la ciencia ficción Jimena Lara Jauffred 001.01.26 | Clase magistral Normalmente, los MTV Unplugged son conciertos estrictamente acústicos, pero Soda Stereo tenía otra idea. Con los sintetizadores a pleno rendimiento, los argentinos interpretaron temas como “Pasos” y “Ángel Eléctrico”, aquí exuberantes en versiones que combinan guitarras acústicas y texturas electrónicas. “Ella usó mi cabeza como un revólver”, un tema de rock desatado. PINACOTECA Si el tiempo tuviera cura, nadie estaría vivo por tal torturio. Edmundo Joshua Reyes Daza 001.01.26 | Fotografías Nasta describe la composición de Honorata como “no del todo voluntaria”, refiriéndose a un acceso inconsciente en el bosquejo general de la pieza. Se trata de la reivindicación de una composición casi intuitiva, como la que se realiza al tararear una melodía simple y que puede coexistir, por tanto, en un terreno onírico. No es casualidad que la cantante cuente que soñó repetidas veces con la pieza: afirma que el embarazo, el parto y el cansancio le provocaron un estado de duermevela que automatizó algunos de sus procesos compositivos y que la llevaron a transitar con frecuencia entre el sueño y la vigilia. Esto generó en su mente la sensación de que estaba componiendo una canción que ya conocía, que instigaba memorias de sonidos anteriores. De esta manera, Honorata podría describirse como una canción anamnésica en el sentido platónico: una canción no aprendida (o, en este caso, no compuesta), sino recordada: la elaboración paciente de una reminiscencia. Si el tiempo tuviera cura, nadie estaría vivo por tal torturio. Liliana Horta 001.01.26 | Fotografías Nasta describe la composición de Honorata como “no del todo voluntaria”, refiriéndose a un acceso inconsciente en el bosquejo general de la pieza. Se trata de la reivindicación de una composición casi intuitiva, como la que se realiza al tararear una melodía simple y que puede coexistir, por tanto, en un terreno onírico. No es casualidad que la cantante cuente que soñó repetidas veces con la pieza: afirma que el embarazo, el parto y el cansancio le provocaron un estado de duermevela que automatizó algunos de sus procesos compositivos y que la llevaron a transitar con frecuencia entre el sueño y la vigilia. Esto generó en su mente la sensación de que estaba componiendo una canción que ya conocía, que instigaba memorias de sonidos anteriores. De esta manera, Honorata podría describirse como una canción anamnésica en el sentido platónico: una canción no aprendida (o, en este caso, no compuesta), sino recordada: la elaboración paciente de una reminiscencia. Eric Fernando Peralta Neria Sabor a victoria 001.01.26 | Fotografía Mateo Flores Rivera Donde la muerte no existe 001.01.26 | Fotografía Francisco Pérez Sánchez Pellicer saluda al otoño 001.01.26 | Fotografía CRÉDITOS JAIR CRUZ TENORIO · Fundador y Director · CAMILA MUNGUÍA HERRERA · CAMILA SAMANTA YÁÑEZ · PÉREZ ERIC FERNANDO PERALTA NERIA · PAVEL CABRERA MORALES · ESAÚ HURTADO COBO · EDMUNDO JOSHUA REYES DAZA · Comité Editorial · CITLALI YETLANEZI REYES GARCÍA · CECILIA PERAZA SANGINÉS · HUGO JOSÉ SUÁREZ SUÁREZ · JOSÉ ANTONIO MELVILLE RUBIO · ÁNGELES RUBÍ FUENTES PÉREZ · Comité Científico · ARANTZA ORTÍZ GONZÁLEZ · Ilustración de portada · JAIR CRUZ TENORIO · Diseño original y sitio web Nuestra revista de creación, contemporánea y plural · NÚMERO I · Agosto-Octubre 2026 · VOLUMEN I DOSSIER POPURRÍ PINACOTECA CRÉDITOS PDF
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